Angelito Dormido
Erase una vez, algunos dias atrás, viajaba yo como cualquier otro día en mi monótona vida hacia mi destino habitual. El vehículo que me transportaba como cosa rara ese día no iba a su máxima capacidad. De pronto a media ruta una dama de clase baja se sube con su angelito y casi a empujones lo sube en el puesto en el que yo iba.
Seguimos nuetro camino y el pobre angelito víctima de su viaje antes de la salida del sol y de el atasco que ocasiona nuestra centralización intentó dormirse junto a su progenitora, pero al al no poder encontrar la comodidad optó por girar y descanzar sobre mi costado y pensé:
Pobre angelito que ahora duermes, has preferido el calor de un extraño al abrazo conocido. ¿Cuál será la razón de tu cansancio? ¿Tanto juego el día anterior te habrá cansado? ¿Serás de los desafortunados que tiene que trabajar para contrarrestar la falta de oportunidades que tus padres tuvieron? ¿Irás a estudiar o a jugar para cansarte otra vez e ir durmiendo al día siguiente en el costado de otro desconocido?.
Tantas preguntas surgieron, tantas respuestas se me ocurrieron; al final, todas las dudas quedaron sin explicación y la anecdota se convirtió en escrito, la razón: llegamos a mi parada y tuve que partir hacia el lugar indicado en donde mi destino me esperaba y la monotonía continuaría. Solo espero que el destino de ese angelito dormido sea bueno y divertido como espero que el mio sea.
